Limpieza Hepática y de la Vesícula

Esta reseña trata sobre el exitoso libro de Andreas Moritz del mismo título, que a tanta gente nos ha abierto los ojos a la comprensión de una especie de secreto en occidente que es bien conocido en oriente desde hace siglos: el buen estado del hígado es fundamental para conservar la salud.

Mientras prestamos más atención a otros órganos cuyos síntomas de malfunción muchas veces son más evidentes, en general, olvidamos que el hígado es ni más ni menos que el filtro de nuestra sangre y generador de sustancias fundamentales para la digestión de los alimentos junto a la vesícula biliar.

Sin pretender aleccionarnos profundamente con excesivos tecnicismos médicos, el autor consigue que se trate de una obra muy práctica para quien pretenda mejorar su salud, pues en principio, todos, en mayor o menor medida tenemos cálculos en el hígado.

Si esto es así, ¿por qué no nos informan nuestros médicos de ello ni sale reflejado por medios diagnósticos? Según el autor, porque la congestión en el higado no se aprecia mediante análisis sanguíneos y porque al estar formados la mayoría de cálculos por bilis coagulada y ácidos grasos, son “invisibles” a los rayos X, ultrasonidos y tomografías axiales computerizadas (TAC).

Así es que lo único que nos queda realmente es realizar varias limpiezas hasta que en dos de ellas consecutivas, no expulsemos piedras. Si bien esto es reiterado numerosas veces a lo largo del libro, en el segundo capítulo, el autor detalla señales y marcas que nos pueden indicar el grado de congestión que podemos tener. Son ciertas señales y marcas en la piel, nariz, ojos, lengua, boca, labios, dientes, uñas y pies, además de las “pistas” que nos pueda dar nuesta materia fecal. De todas estas señales, es de destacar, el descalabro de dos grandes mitos:

– Las pecas y los lunares: Muchas veces se ha oído que son signo de belleza, pero no, son signo de problemas internos en el hígado…

Manchas de vejez, manchas de la edad o manchas solares: Según el autor son un mito, y asegura que suelen desaparecer tras expulsar la mayoría de piedras del higado y de la vesícula.

El libro está muy bien estructurado, mostrando en primer lugar las funciones del hígado, destacando su importancia y cómo afecta su mal estado a multitud de órganos y sistemas del cuerpo: “Limpiar el hígado y la vesícula de los cálculos acumulados ayuda a restablecer la homeostasis y a equilibrar el peso corporal, lo que permite que el cuerpo pueda curarse por sus propios medios. La limpieza hepática es, además, uno de los mejores métodos de prevención que existen para evitar prácticamente cualquier enfermedad, conocida o no.”

Posteriormente nos detalla el autor las causas más comunes de formación de las piedras: Sobrealimentación, consumo excesivo de proteínas, los fármacos, el conocido flúor (…), etc.

En el capítulo cuatro ya entramos en materia y nos describe el método de limpieza, el cual requiere seis días de preparación y de 16 a 20 horas más.

Hay numerosas webs que describen el método e incluso vídeos como el que acompaño a continuación, pero realmente opino que quien quiera poner en práctica la limpieza, debe de ser consciente y saber en la medida de lo posible, lo que hace, y para ello lo mejor es hacer uso del libro. Yo no la he hecho aún, pero estoy decidido a hacerlo y escribiré sobre ello, pero la chica del video sí:

En el siguiente capítulo aprendemos unas sencillas reglas para evitar la formación de cálculos biliares. Está claro que la primera indicación es realizar la limpieza, pero además insiste mucho el autor sobre la limpieza del colon… Y eso incluye, idealmente, hidroterapia del colon en una clínica, o el uso de enemas-lavativas, si bien también indica otros métodos, que aunque menos eficaces, son también válidos. Recomiendo ampliar información a este respecto meidante otras fuentes. Hay más indicaciones, la mayoría de las cuales resultarán muy coherentes a cualquier persona (dormir horas suficientes, etc.), pero otros consejos pudieran ser más difíciles de asimilar por el occidental medio que no crea en la energía vital, chi o prana. Me refiero al arte ener-chi y las piedras ionizadas que comercializa el autor. Lo cierto es que las láminas que poseo son bastante enigmáticas y magnéticas, aportando una cierta paz, así como las piedras sí que me transmiten una energía especial. Si es algo subjetivo, al menos es positivo y cumplirían su función, así es que si bien no puedo recomendarlas como hago con el libro, pues pienso que productos de este tipo, a cada uno le debe “resonar” previamente a probarlos, tan solo puedo decir que no me siento defraudado por la inversión (unos 20 € por lámina y algo menos la piedra).

´Continuando nuestro recorrido por el libro, nos explica el autor lo que podemos esperar de la limpieza, que a juzgar por su detalle, se podría considerar una panacea (detener el envejecimiento, un cuero más flexible, ausencia de dolores, vivir sin enfermedades, …) Y a juzgar por el capítulo de testimonios, el propio del autor, y otros testimonios que he podido leer en Internet, debe ser verdad. ¡Ya contaré aquí mismo mi experiencia!

Y como parte de los comentarios finales del autor: “Cualquier casa y cualquier aparato requieren de vez en cuando cierto mantenimiento y reparación, ya que de otra forma no desempeñan la función para la que se han diseñado.” … “Cada día nos lavamos los dientes y la piel… sin embargo, hay poca gente que tenga en cuenta que esa higiene debe aplicarse también a los órganos internos del cuerpo.” … “El hígado debe limpiarse cuando se esté absolutamente convencido…” … “Cuando llegue el momento oportuno, la persona sentirá el impulso y el deseo de mejorar el funcionamiento del higado.” … “A pesar de que la limpieza del hígado no cura enfermedades, lo cierto es que establece las condiciones para que el cuerpo se cure por sí mismo.”

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